"Así es", me contestó. "Y cuando el precio de las acciones sube, la gente como yo, los accionistas,
nos hacemos más ricos. Eso es lo que quiero significar con un conjunto de reglas diferente. Los
empleados pierden, mientras que los dueños y accionistas ganan."
Roben no estaba describiendo solamente la diferencia entre empleado y empleador, sino también la
diferenció entre controlar su propio destino y entregar ese control a otra persona.
"Pero, para muchas personas, es difícil comprender por qué sucede eso", observé. "Ellos
simplemente piensan que no es justo."
"Por eso es tonto decirle simplemente a un niño, `tienes que lograr una buena educación"', dijo. "Es
tonto asumir que la educación que provee el sistema educativo preparará a su hijo para el mundo
que deberá enfrentar después de graduarse. Cada niño requiere más educación. Una educación
diferente. Y necesitan conocer las reglas. Los diferentes conjuntos de reglas.
"Existen reglas para el dinero de acuerdo con las cuales actúan los ricos, y también existen reglas
con las que actúa el 95 por ciento restante de la población", dijo. "Y el 95 por ciento aprende esas
reglas en su casa y en el colegio. Por eso hoy en día es riesgoso decir sencillamente a un niño
`estudia esforzadamente y busca un buen trabajo'. Hoy en día, un niño necesita una educación más
sofisticada, y el sistema actualmente vigente no le brinda los elementos. A mí no me importa
cuántas computadoras pongan en cada clase, o cuánto dinero gastan las escuelas. ¿Cómo podría el
sistema educativo enseñar un tema que desconoce?
"De manera que ¿cómo enseñan los padres a sus hijos lo que la escuela no enseña? ¿Cómo enseñar
contabilidad a un niño? ¿No se aburrirían? ¿Y cómo puede usted, como padre, enseñar a invertir,
cuando usted mismo siente aversión al riesgo? En lugar de enseñar a mis hijos a simplemente jugar
a lo seguro, decidí que era mejor enseñarles a jugar inteligentemente."
"¿Entonces cómo le enseñaría a un niño las cuestiones relacionadas con el dinero y todas estas
cosas de las que hemos hablado?" pregunté a Robert. "¿Y cómo podemos facilitar esto a los padres,
especialmente cuando ellos mismos no lo entienden?"
"Yo escribí un libro sobre el tema", me contestó.
"¡¿Dónde está?!"
"En mi computadora. Ha estado allí por años en fragmentos fortuitos. Ocasionalmente le agrego
algo, pero nunca me he puesto de lleno como para unirlo todo. Comencé a escribirlo cuando mi otro
libro se convirtió en bestseller, pero este nuevo nunca lo he terminado. Está en fragmentos."
Y así estaba, en fragmentos. Luego de leer las secciones dispersas, sentí que el libro ameritaba y
necesitaba ser compartido, especialmente en estos tiempos cambiantes. Nos pusimos de acuerdo
para ser coautores.
Le pregunté qué creía él acerca de la cantidad de información financiera que necesitaba un niño.
Dijo que dependía del niño. El supo que quería ser rico a temprana edad, y fue suficientemente
afortunado de tener como figura paterna a un hombre rico y deseoso de guiarlo. "La educación es la
base del éxito", dijo Roben. "Y tanto como son importantes las capacidades escolares, también son
importantes las capacidades financieras y de comunicación."
Lo que sigue es la historia de los dos padres de Roben, uno rico y uno pobre, lo cual explica las
capacidades que él ha desarrollado a lo largo de su vida. El contraste entre los dos papás aporra una
importante perspectiva. El libro está respaldado, editado y compaginado por mí. Los contadores que
lean este libro, supriman el conocimiento de los libros académicos, y abran sus mentes a las teorías
que presenta Roben. Aunque muchas de esas teorías desafían los propios fundamentos de los
principios contables generalmente aceptados, proporcionan una valiosa mirada hacia el interior de
la senda que analizan los verdaderos inversores para tomar sus decisiones de inversión.
Cuando nosotros como padres aconsejamos a nuestros hijos "ir al colegio, estudiar esforzadamente
y conseguir un buen empleo", en general lo hacemos partiendo de un hábito cultural. Eso siempre
había sido lo correcto. Cuando conocí a Roben, inicialmente sus ideas me asustaron. Al haber sido
educado por dos padres, se le había enseñado a esforzarse por dos metas diferentes. Su padre
instruido le aconsejó que trabajara para una corporación. Su padre rico le aconsejó que fuera dueño
de una corporación. Ambos proyectos de vida requieren educación, pero los temas de estudio son
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