343
Para prestar un socorro
Las mujeres no son lerdas:
SAntes que la sangre pierda
Lo arrimaron a unas pipas;
Ahi lo dejé con las tripas
Como pa que hiciera cuerdas.
344
Monté y me largé a los campos
Mas libre que el pensamiento,
Como las nubes al viento
A vivir sin paradero,
Que no tiene el que es matrero
Nido, ni rancho, ni asiento.
345
No hay juerza contra el destino
Que le ha señalao el Cielo,
Y aunque no tenga consuelo,
!Aguante el que está en trabajo!
!Nadies se rasca pa abajo,
Ni se lonjea contra el pelo!
346
Con el gaucho desgraciao
No hay uno que no se entone
!La menor falta lo espone
A andar con los avestruces
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