276
El más engolosinao
Se me apió con un hachazo;
Se lo quité con el brazo;
De no, me mata los piojos;
Y antes de uqe diera un paso
Le eché tierra en los dos ojos.
277
Y mientras se sacudiá
Refregándose la vista,
Yo me le fuí como lista
Y ahi no más me le afirmé,
Diciéndole: -Dios te asista-,
Y de un revés lo voltié.
278
Pero en ese punto mesmo
Sentí que por las costillas
Un sable me hacía cosquillas
Y la sangre me heló;
Dende ese momento yo
Me salí de mis casillas.
279
Di para atrás unos pasos
Hasta que pude hacer pie;
Por delante me lo eché
De punta y tajos a un criollo;
|
|