Pero sabe Dios qué zorro
Se lo comió al Comisario;
120
Pues nunca lo vi llegar,
Y al cabo de muchos días
En la mesma pulpería
Dieron una güena cuenta,
Que la gente muy contenta
De tan pobre recibia.
121
Sacaron unos sus prendas,
Que las tenían empeñadas;
Por sus deudas atrasadas
Dieron otros el dinero;
Al fin de fiesta el pulpero
Se quedó con la mascada.
122
Yo me arrescosté a un horcón
Dando tiempo a que pagaran,
Y poniendo güena cara
Estuve haciéndome el poyo,
A esperar que me llamaran
Para recibir mi boyo.
|
|