Daniel Goleman Inteligencia Emocional
contar con suficientes elementos como para comprender, en la medida de lo posible, las decisiones tomadas
por sus pacientes. También existen programas que enseñan a los pacientes a plantear las preguntas que más
les interesen para que no se dé el caso de que abandonen la consulta con las mismas dudas con las que
entraron en El período que precede a una intervención quirúrgica o a un análisis intrusivo o doloroso está
cargado de tensión y ansiedad para el paciente y, por tanto, constituye una oportunidad inestimable para
abordar las dimensiones emocionales del problema.
Existen hospitales que han desarrollado programas preoperatorios que ayudan a los pacientes a mitigar
sus temores y a asumir de buen grado las posibles molestias, enseñándoles técnicas de relajación,
respondiendo adecuadamente a las dudas que pueda suscitarles la intervención y relatándoles
anticipadamente sus ventajas una vez se hayan restablecido Los pacientes que reciben este tipo de
tratamiento emocional se recuperan de la intervención quirúrgica entre dos y tres días antes que el resto. Para
algunos pacientes la mera hospitalización puede constituir una experiencia de aislamiento y desamparo No
obstante hoy en día existen algunos hospitales que han comenzado a ofrecer a los familiares la Posibilidad de
acompañar al enfermo, cocinar para él y cuidarle como si estuviera en casa, un verdadero paso adelante en la
dirección correcta que, Paradójicamente tan frecuente resulta en los países del Tercer Mundo. La enseñanza
de la relajación también puede ayudar a que el paciente aprenda a relacionarse con la angustia que le
producen los síntomas de la enfermedad así como con las emociones que éstos pueden llegar a provocarle, e
incluso a magnificicarla. Un modelo ejemplar en este Sentido nos lo proporciona la Clínica para la Reducción
del estrés, dirigida por Ion KabatZinn sita en el Centro Médico de la Universidad de Massachusetts, que ofrece
a los pacientes un curso de diez semanas de duración sobre yoga y desarrollo de la atención. El objetivo de
este programa apunta a que el paciente tome conciencia de sus emociones y cultive cotidianamente la
relajación profunda Algunos hospitales han elaborado también vídeos pedagógicos al respecto que pueden
contemplarse en las salas de estar del hospital una dieta emocional más provechosa para las personas con
los intrascendentes culebrones de la televisiones, alicientes que la relajación y el yoga también forman parte
integral de un innovador programa desarrollado por el doctor Dean Ornish para el tratamiento de las
enfermedades cardíacas Después de un año de participación en el programa --que incluía una dieta baja en
grasas--. los pacientes cuya condición cardiovascular era tan grave como para requerir un bypass lograron
revertir la formación de la placa arterial En opinión de Omish el adiestramiento en las técnicas de relajación
constituye una parte fundamental de su programa que, al igual que ocurre con el programa de Kabat Zinn trata
de sacar partido de lo que el doctor Herbert Benson denomina la «respuesta de relajación» el opuesto
fisiológico de la tensa excitación que tanta incidencia tiene en un abanico tan amplio de condiciones clínicas.
Debemos destacar también, por último, la importancia médica que supone la presencia de una
enfermera o de un doctor emotivos y atentos a sus pacientes, capaces tanto de escuchar como de hacerse
oír. Esto implica el cultivo de una «atención médica centrada en la relación» y el reconocimiento de que la
relación entre médico y paciente constituye un factor extraordinariamente significativo para el buen curso de la
enfermedad. Esta relación se vería fomentada más ampliamente si en la formación de los futuros médicos se
incluyera el conocimiento de algunos rudimentos básicos de la inteligencia emocional, especialmente la toma
de conciencia de uno mismo y las habilidades de la empatía y la escucha.
HACIA UNA MEDICINA QUE CUIDE A SUS PACIENTES
Pero estas medidas no son más que el principio. Para que la medicina llegue realmente a ampliar su
visión hasta llegar a reconocer el verdadero impacto de las emociones debemos tener bien presentes las
principales implicaciones de los descubrimientos científicos realizados en este sentido.
.Una de las medidas preventivas más eficaces consiste en ayudar a que la persona gobierne mejor sus
sentimientos perturbadores (como el enfado, la ansiedad, la depresión, el pesimismo y la soledad). Los
datos que nos proporciona la investigación ponen de relieve que la toxicidad de las emociones negativas
crónicas es e quiparable a la ocasionada por el tabaquismo. Es por ello por lo que ayudar a que la gente
domine mejor estas emociones comporta un beneficio médico potencial tan importante como lograr que un
fumador empedernido abandone su hábito. Un modo de alcanzar este objetivo sería comenzar a tomar
conciencia de los saludables efectos preventivos de la educación infantil en los rudimentos básicos de la
inteligencia emocional para que, por así decirlo, se conviertan en hábitos que perduren durante el resto de la
vida. Otra estrategia preventiva muy beneficiosa consistiría en enseñar a los jubilados a controlar sus
emociones, ya que el bienestar emocional es un factor determinante de la prontitud con que el anciano
envejece o se mantiene en forma. Un tercer objetivo beneficiaria a lo que podríamos denominar grupos de
población de alto riesgo, es decir a los indigentes, las madres trabajadoras, los residentes en barrios con un
alto índice de criminalidad, etcétera. Todos aquéllos, en suma, que se hallan sometidos cotidianamente a una
119
|
|