-En esta dirección.
Comenzó a caminar a paso rápido, dejando atrás una posada vacía y
algunas casas. De acuerdo con el reloj en una capilla cercana, era casi medianoche.
-Así que, cuéntame, Harry- dijo Dumbledore-. Tu cicatriz... ¿te ha estado
doliendo?
Harry, inconscientemente, alzó una mano a su frente y frotó la marca en
forma de rayo.
-No- dijo-, y me he estado preguntando sobre eso. Pensé que me estaría
quemando todo el tiempo ahora que Voldemort se está volviendo tan poderoso
nuevamente.
Alzó la vista para mirar a Dumbledore y notó que su expresión era de
satisfacción.
-Yo, por otro lado, pensé lo contrario- dijo Dumbledore-. Lord Voldemort al
fin se ha dado cuenta del peligroso acceso a sus pensamientos y sentimientos del
que has estado disfrutando. Al parecer ahora está empleando la Oclumancia contra
ti.
-Bueno, no me quejo- dijo Harry, quien no extrañaba ni los perturbadores
sueños ni las súbitas e inesperadas visiones dentro de la mente de Voldemort.
Doblaron en una esquina, pasaron una cabina telefónica y una estación de
autobuses. Harry miró nuevamente a Dumbledore.
-¿Profesor?
-¿Harry?
-Este... ¿Dónde estamos exactamente?
-Esta, Harry, es la encantadora villa de Budleigh Babberton.
-¿Y qué estamos haciendo aquí?
-Ah, sí. Por supuesto, aún no te lo he dicho- dijo Dumbledore-. Bien, he
perdido la cuenta del número de veces que he dicho esto en años recientes, pero,
Harry Potter y el Misterio del Príncipe 48
|
|