si era esto... él era el único responsable quien les había dicho que patrullaran por
los pasillos, él les había pedido que dejaran la seguridad de sus camas... ¿Seria
responsable nuevamente de la muerte de un amigo?
Volaron sobre la oscuridad, pasando por la misma vereda por la que habían
caminado antes, Harry escuchó a través del silbido del aire, a Dumbledore
murmurando en alguna extraña lengua otra vez. Pensó que entendía por qué, al
sentír el estremecimiento de su escoba en el momento que volaron sobre la muralla
exterior de los terrenos. Dumbledore deshacía los conjuros que él mismo había
puesto sobre el castillo, de manera que pudieran entrar a toda velocidad. La Marca
Tenebrosa brillaba directamente sobre la Torre de Astronomía, la más alta del
castillo. ¿Esto significaba que la muerte había ocurrido allí?
Dumbledore ya había cruzado las murallas y desmontaba; Harry aterrizó a
su lado, segundos más tarde y miró alrededor.
Las murallas estaban desiertas. La puerta de la escalera de caracol que conducía
a la parte de atrás del castillo estaba cerrada. No había ninguna señal de combate,
de pelea con la muerte o ningún cuerpo.
--¿Qué significa esto?-- Harry preguntó a Dumbledore, alzando la vista al
cráneo verde con la lengua de serpiente que brillaba malvadamente encima de
ellos. -- ¿Es esto la verdadera marca? ¿Definitivamente alguien ha sido... Profesor?
En el débil brillo verde de la marca Harry vio que Dumbledore agarraba su
pecho con su mano ennegrecida.
-- Ve y despierta a Severus,-- dijo Dumbledore apenas, pero claramente. Dile lo
que ha sucedido y tráemelo. No hagas nada más, no hables con nadie y no te quites
la capa. Te esperaré aquí--.
-- Pero... --
-- ¡Juraste obedecerme, Harry... vete!--
Harry se apresuró hacia la puerta que conducía a la escalera de caracol, pero
justo cuando su mano acababa de tomar el picaporte en forma de anillo escuchó
del otro lado, unos pasos que venían corriendo. Miró alrededor hacia Dumbledore,
quien le hacia gestos para que se retirara. Harry se hizo hacia atrás, sacando su
varita mientras lo hacía.
La puerta se abrió y alguien gritó: -- ¡Expelliarmus! --
El cuerpo de Harry se puso rígido e inmóvil, y sintió que se pegaba contra la
pared de la torre, casi como una estatua inestable incapaz de moverse o de hablar.
No podía entender que había pasado, Expelliarmus no era un hechizo congelante.
Entonces, a través de la luz de la Señal, vio que la varita mágica de Dumbledore
volaba en arco hacia el borde de la muralla y entendió... Dumbledore había
Harry Potter y el Misterio del Príncipe 478
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