Capítulo 4: Horace Slughorn

A pesar del hecho de que se había pasado cada momento que estaba
despierto en los últimos días esperando desesperadamente que Dumbledore en
verdad viniera a buscarlo, Harry se sintió extrañamente incómodo mientras se
alejaban por la calle Privet Drive juntos. Nunca antes había tenido una
conversación como Dios manda con el director fuera de Hogwarts, usualmente
había un escritorio entre los dos. El recuerdo de su último encuentro cara a cara
continuaba molestándolo y hacía aumentar el sentimiento de vergüenza en Harry;
había gritado bastante en esa ocasión, sin mencionar que había hecho lo posible
por destruir varias de las posesiones más preciadas de Dumbledore.

Pero Dumbledore en aquel momento parecía completamente relajado.

-Mantén tu varita al alcance de tu mano, Harry- dijo con tono alerta.

-¿Pero pensé que no se me permitía hacer magia fuera del colegio, señor?

-En caso de un ataque- dijo Dumbledore-, te doy permiso de usar cualquier
maldición o contramaldición que se te venga a la mente. Aunque no creo que
debas preocuparte por ser atacado esta noche.

-¿Por qué no, señor?




Harry Potter y el Misterio del Príncipe 46

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