dolor que me distraiga, o me vuelva incapaz de algún otro modo. Si este fuera el
caso Harry, será tu trabajo asegurarte que siga bebiendo, incluso si tienes que
inclinar bajo mi protesta la poción en mi boca ¿entiendes?

Sus ojos pusieron sobre la vasija, tenía pálida la cara alumbrada con esa extraña
luz verde. Harry no habló. ¿Era por esto para lo que lo habían hecho venir?, de
modo que él pudiera hacer beber a la fuerza a Dumbledore una poción que podría
causarle un dolor insoportable?

-¿Recuerdas - dijo Dumbledore - la condición que puse cuando te traje con
conmigo?

Harry vaciló, mirando directamente a los ojos azules que se habían vuelto
verdes con la luz reflejada de la vasija.

-Claro que si

-Juraste, que seguirías cualquier orden

-Sí, pero...

-¿No te advertí, que podría haber algo peligro?

-Sí - dijo Harry, - pero...

-Pues bien, entonces - dijo Dumbledore, sacudiendo sus mangas hacia atrás una
vez más y levantando la copa vacía, - ya tienes mis órdenes.

-¿Porqué no puedo beber la poción en su lugar?- preguntó Harry
desesperadamente.

-Porque soy mucho más grande, mucho más listo, y mucho menos... valioso ­
Dijo Dumbledore - ¿de una vez por todas, Harry, tengo tu palabra que harás todo
lo posible para que permanezca bebiendo?

-¿no podría...?

-¿la tengo?

-Si pero...




Harry Potter y el Misterio del Príncipe 468

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