Eso es generoso dijo Dumbledore. Hemos sin embargo, abandonado
el edificio temporalmente.

¿Por qué?

-Bueno -dijo Dumbledore, ignorando los balbuceos de Tío Vernon, quien
estaba en esos momentos siendo atacado en la cabeza por los persistentes vasos de
licor. La tradición de la familia Black decreta que la casa tiene que seguir una
línea directa al siguiente heredero con el apellido `Black'. Sirius era el último de
esta línea ya que su hermano menor Regulus falleció antes que él, y ninguno tuvo
hijos. Mientras que su testamento plantea perfectamente claro que él quería que tú
tuvieras la casa, aún cabe la posibilidad de que exista algún hechizo o
encantamiento que se haya puesto en el lugar para asegurarse que no pueda
pertenecer a nadie que no sea de sangre pura.

Una imagen vívida del escandaloso y horrible cuadro de la madre de Sirius
que colgaba del recibidor de Número Doce de Grimmauld Place apareció en la
mente de Harry. Apuesto a que lo hay dijo.

Exactamente respondió Dumbledore. si tal encantamiento existe,
entonces lo más seguro es que el dueño de la casa se trate de alguno de los
familiares vivos más cercanos, lo que resulta en su prima, Bellatrix Lestrange.

Sin darse cuenta de lo que hacía, Harry se puso de pie intempestivamente; el
telescopio y las zapatillas deportivas que estaban sobre su regazo rodaron hasta el
piso. Bellatrix Lestrange, la asesina de Sirius, ¿heredaría su casa?.

No exclamó.

Bueno, obviamente también nosotros preferiríamos que eso no sucediera
dijo Dumbledore tranquilamente. La situación está llena de complicaciones.
No sabemos si los encantamientos que nosotros mismos pusimos sobre la
construcción, por ejemplo, haciéndola Indetectable, funcionarán ahora que los
bienes han dejado de ser de Sirius. Podría suceder que Bellatrix pusiera un pie en
la entrada en cualquier momento. Naturalmente tuvimos que dejar la casa hasta
que clarifiquemos nuestra posición.

Pero, ¿como sabrá si yo puedo quedarme con ella?

Afortunadamente dijo Dumbledore, Hay una forma muy simple.




Harry Potter y el Misterio del Príncipe 40

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