Uno a uno los chicos salieron de la habitación. Slughorn se levantó de su sillón
y llevó su vaso vacío hacia su escritorio. Un movimiento tras él le hizo volverse.
Ryddle aun estaba ahí.

- Ten cuidado Tom, no querrás que te cojan fuera de la cama a estas horas, y
siendo un prefecto...

- Señor, quería preguntarle algo.

- Pregunta, entonces, chico, pregunta...

-Señor, me preguntaba que sabría usted sobre... ¿sobre Horcruxes?

Slughorn lo miró fijamente con sus gruesos dedos acariciando sin pensar el
borde de su vaso de vino.

- Proyecto para Defensa Contra las Artes Oscuras ¿es eso?

Pero Harry podría asegurar que Slughorn sabía perfectamente bien que no eran
deberes.

- No exactamente señor - dijo Ryddle. ­ Me topé con el término mientras leía y
no lo entiendo bien del todo.

- No... bueno... te resultaría muy difícil encontrar un solo libro en Hogwarts
que te diera detalles sobre Horcruxes Tom. Es un asunto muy oscuro, realmente
muy Oscuro - dijo Slughorn.

- ¿Pero usted obviamente lo sabe todo sobre ellos señor? Quiero decir, un mago
como usted... perdón, quiero decir, si no puede contármelo, obviamente... tan solo
sabía que si alguien podía decirme algo, ese sería usted... así que pensé en
preguntar...

Estaba todo muy logrado pensó Harry, la duda, el tono casual, los halagos
cuidadosos, nada sobreexagerado. Él, Harry, había tenido demasiada experiencia
tratando de sacar información de gente reacia como para no reconocer a un
maestro trabajando. Podría asegurar que Ryddle quería muchísimo la información,
tal vez había estado trabajando para ese momento durante semanas.

-Bien - dijo Slughorn, sin mirar a Ryddle, pero jugueteando con el lazo de su
caja de piña cristalizada - bueno, no te hará daño que te de un repaso sobre el




Harry Potter y el Misterio del Príncipe 408

409