La mejor hidromiel añejada en barricas de roble de Madame Rosmerta
dijo Dumbledore, levantando su vaso hacia Harry, quien a su vez tomó el suyo y
se lo empinó. Jamás había probado algo semejante, pero lo disfrutó inmensamente.
Los Dursley después de una rápida y asustada mirada unos a otros, trataron de
ignorar sus vasos completamente, algo difícil de hacer ya que éstos daban
pequeños golpecitos al lado de sus cabezas. Harry no pudo reprimir el sospechar
que Dumbledore se estaba divirtiendo.

Y bien Harry dijo Dumbledore, volviéndose por completo hacia él -
Tenemos un problema que esperamos tu puedas resolver por nosotros. Por
nosotros me refiero a La Orden del Fénix. Pero antes que nada debo decirte que el
testamento de Sirius fue descubierto hace una semana y te ha heredado todo lo que
poseía.

Sobre el sofá, la cabeza de Tío Vernon giró, pero Harry no lo miró ni pudo
pensar en nada que decir excepto, Oh, bien.

De forma general y yendo al grano continuo Dumbledore. Añadirán
una considerable cantidad de oro a tu cuenta en Gringotts, y además heredaste
todos los objetos personales de Sirius. En cuanto a la problemática legal...

¿Su padrino murió? dijo Tío Vernon a voz de cuello desde el sofá.
Dumbledore y Harry voltearon a verle. El vaso de licor ahora golpeaba
insistentemente a un lado de la cabeza de Vernon, mientras él intentaba quitárselo
de encima, ¿Está muerto? ¿Su Padrino?

Sí dijo Dumbledore. No le preguntó a Harry el porqué no les había
confiado eso a los Dursley. Nuestro problema continuó diciéndole a Harry
como si no hubieran interrumpido, es que Sirius también te ha dejado Número
Doce de Grimmauld Place.

¿Le han dejado una casa? dijo el Tío Vernon sonoramente, sus pequeños
ojos entrecerrados pero nadie le contestó.

Pueden seguir utilizándola como Cuartel General dijo Harry, No me
importa. Pueden conservarla, yo realmente no la quiero. Harry jamás querría
poner un pie en Número 12 de Grimmauld Place de nuevo si podía evitarlo.
Pensaba que estaría inundada por siempre por la memoria de Sirius vagando en
sus húmedas y oscuras habitaciones, solo, aprisionado dentro de aquel lugar que
tan desesperadamente deseaba dejar.




Harry Potter y el Misterio del Príncipe 39

40