Dudley salto fuera del camino mientras Dumbledore pasaba a su lado.
Harry quien aún sostenía el telescopio y las zapatillas deportivas, salto los últimos
dos escalones y siguió a Dumbledore, quien se había acercado al sofá cerca del
fuego y miraba los alrededores con una expresión de incipiente interés. Lucía
extraordinariamente fuera de lugar.
¿No... no nos vamos Señor? preguntó Harry ansiosamente.
Sí, claro, pero hay algunas cosas que debemos discutir primerodijo
Dumbledore. Y preferiría no hacerlo afuera. Abusaremos un poco más de la
hospitalidad de tus tíos.
Oh ¿en verdad?...
Si dijo Dumbledore simplemente.
Uso la varita tan velozmente que Harry apenas pudo verlo, con un rápido
movimiento casual. El sofá zumbó hacia adelanto y golpeó las rodillas de los tres
Dursley de tal manera que colapsaron en una pila encima del mueble. Otro
movimiento de varita y el sofá regreso a su posición original.
-Debemos ponernos cómodos dijo Dumbledore con total calma.
Mientras guardaba su varita en el bolsillo, Harry vio como su mano estaba
ennegrecida y lastimada, parecía como si la carne hubiese sido quemada.
Señor... ¿qué le paso a su...?.
Después Harry, dijo Dumbledore, Siéntate por favor.
Harry tomó asiento en la silla que estaba vacía, prefiriendo no mirar a los
Dursley quienes parecían sumidos en silencio.
Hubiera asumido que me ofrecerían algún refresco le dijo Dumbledore
a Tío Vernon, Pero la evidencia hasta ahora sugiere que ese hecho sería
optimista hasta el punto de lo hilarante.
Un tercer movimiento de varita y una empolvada botella así como cinco
vasos aparecieron flotando en el aire. La botella se destapó y comenzó a verter una
cantidad generosa de líquido color miel en cada uno de los vasos, los cuales
salieron flotando en dirección de cada una de las personas presentes en la
habitación.
Harry Potter y el Misterio del Príncipe 38
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