Harry tomó la nota otra vez y se quedó mirando a las manchas de tinta sobre
ella. Claramente, grandes y rápidas lágrimas habían caído sobre el pergamino...
-Harry no puedes estar pensando en ir- dijo Hermione- Es una cosa tan
insignificante para meterse en problemas.
Harry suspiró.
-Si yo se- dijo- Supongo que Hagrid tendrá que enterrar a Aragog sin nosotros.
-Si tendrá que hacerlo- dijo Hermione aliviada - Mira pociones va a estar casi
desocupada esta tarde, con todos nosotros tomando nuestros examenes... trata de
ablandar a Slughorn un poco en ese momento.
-¿La cincuentaysieteava vez es la de la suerte no crees? - dijo Harry
amargamente
-Suerte- dijo Ron repentinamente - eso es Harry - ¡vuelvete suertudo!
-¿Que quieres decir?
-Usa tu posión de la suerte.
-¡Ron eso...eso es!- dijo Hermione, aturdida.- ¡Claro! ¿Por que no pensé en eso?
Harry los miró fijamente a los dos. ¿Felix Felicis?- dijo. - No se...la estaba
guardando...
-¿Para qué?- preguntó Ron incredulamente.
-¿Qué en el mundo puede ser más importante que ese recuerdo Harry?-
preguntó Hermione.
Harry no respondió. La idea de esa botellita dorada había flotado en su
imaginación por un tiempo; vagos planes que envolvían a Ginny rompiendo con
Dean y Ron de alguna manera feliz de verla con un novio nuevo habían estado
fermentándose en el fondo de su cerebro, sin saber si durante sus sueños o el
tiempo de vigilia entre dormido y despierto.
-¿Harry? ¿Estás ahi? - preguntó Hermione.
Harry Potter y el Misterio del Príncipe 388
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