-Esta bien- dijo Harry en voz alta- Esta bien... pensé la cosa equivocada.- Se
detuvo un momento y luego se alejó de nuevo, con los ojos cerrados,
concentrándose tanto como podía. ­Necesito ver el lugar al que Malfoy ha estado
viniendo en secreto... Necesito ver el lugar al que Malfoy ha estado viniendo en
secreto.- Después de dar tres vueltas, abrió los ojos esperando ver algo.

No había ninguna puerta.

-Oh, sal de ahí- le dijo enojado a la pared- Esa era una orden clara. Bueno.-
Pensó seriamente por algunos minutos antes de intentarlo una vez más. ­Necesito
que te conviertas en el lugar que te conviertes para Draco Malfoy...

No abrió los ojos inmediatamente, cuando termino de dar algunas vueltas,
escuchó con atención, como si pensara que la puerta haría algún ruido al aparecer.
Abrió los ojos.

Aún no había ninguna puerta.

Harry maldijo. Alguien gritó. Miro a su alrededor para ver a una manada de
primer año que corrían detrás de la esquina, aparentemente asustados de haber
encontrado a un fantasma particularmente grosero.

Harry intentó decir de todas las maneras que se le ocurrieron `Necesito ver lo
que Draco Malfoy está haciendo ahí dentro' por una hora completa, y al final tuvo
que aceptar que Hermione podía tener razón: El cuarto simplemente no quería
abrirse para él. Frustrado y molesto se puso en camino a su clase de Defensa contra
las Artes Oscuras, metiendo su capa invisible en la mochila mientras se iba de ahí.

-Tarde de nuevo, Potter- dijo fríamente Snape, cuando Harry se apresuró a
entrar en el salón iluminado por velas. ­Diez puntos menos para Gryffindor.

Harry miró molesto a Snape mientras se tiró en un asiento a lado de Ron. La
mitad de la clase aún estaba de pie, sacando libros y ordenando sus cosas, no pudo
haber llegado mucho mas tarde que ninguno de ellos.

-Antes de empezar, quiero sus ensayos sobre dementores- dijo Snape agitando
suavemente su varita, y veinticinco pedazos de pergamino volaron por el aire y
aterrizaron en una ordenada pila en su escritorio. ­ Y espero por su bien que sean
mejores que la incompetencia que tuve que aguantar sobre cómo resistirse a la




Harry Potter y el Misterio del Príncipe 378

379