conté una historia con el más profundo remordimiento cuando me uní a su grupo,
justo en mis días de Mortífago, y él me recibió con los brazos abiertos. Pero, como
digo, nunca me dejó estar cerca de las Artes Oscuras. Dumbledore ha sido un gran
mago ­ oh sí, lo ha sido - (Bellatrix dio un feroz chillido) -el Señor Oscuro lo
reconoce. Estoy agradecido de decir, sin embargo, que Dumbledore está
envejeciendo. El duelo con el Señor Oscuro el mes pasado lo sacudió. Desde
entonces, ha tenido una grave herida ya que sus reacciones son más lentas de lo
que fueron alguna vez. Pero durante todos estos años, nunca a dejado de confiar en
Severus Snape, y allí descansa mi gran valor hacia el Señor Oscuro.

Bellatrix todavía se veía un poco descontenta, como si pareciera insegura de
cómo atacar mejor a Snape. Tomando ventaja de su silencio, Snape se dirigió a su
hermana.

-Entonces... ¿veniste a pedir ayuda, Narcissa?

Narcissa lo miró, con cara de elocuente desesperación.

-Sí, Severus. Yo ... pienso que eres el único que puede ayudarme, no tengo a
nadie más que me ayude. Lucius está preso y...

Cerró sus ojos y dos grandes lágrimas se escaparon de sus ojos.
-El Señor Oscuro me ha prohibido hablar de esto - continuó Narcissa, con sus ojos
todavía cerrados. -Desea que nadie sepa del plan. Es... muy secreto. Pero ...

-Si te lo prohibió, no me lo debes decir - dijo Snape al instante. -La palabra
del Señor Oscuro es ley.

Narcissa largó un grito ahogado como si Snape la hubiese bañado con agua
helada. Bellatrix lo miró satisfecha por primera vez desde que entraron en la casa.
-¡Ves!- dijo ella triunfantemente a su hermana. -Hasta Snape lo dice: no debes
hablar, ¡entonces quédate en silencio!

Pero Snape se puso de pie y se acercó a zancadas hasta la pequeña ventana,
forzando su mirada entre las cortina hacia la calle desierta, luego las cerró
nuevamente de un tirón. Se dio vuelta para mirar a Narcissa con el ceño fruncido.

-Sucede que sé del plan,- dijo en voz baja. -Soy uno de los pocos a los que el
Señor Oscuro le ha contado. De todos modos, yo lo he guardado en secreto,
Narcissa, debes ser prudente de no traicionar al Señor Oscuro.




Harry Potter y el Misterio del Príncipe 27

28