-- ¿La ha tomado alguna vez, señor?-- preguntó Michael Corner con gran
interés.
--Dos veces en mi vida, -- dijo Slughorn. --Una vez cuando tenía
veinticuatro y una cuando tuve cincuenta y siete años de edad. Dos cucharadas
tomadas con el desayuno. Dos días perfectos. --

Miró soñadoramente a la distancia. Si estaba haciendo teatro o no, pensó
Harry, el efecto fue bueno.

--Y eso, -- dijo Slughorn, aparentemente regresando a la tierra, --es lo que
les ofreceré como premio en esta clase.--

Hubo un silencio en el cual cada burbuja y gorgoteo de las circundantes
pociones pareció magnificado diez veces.

--Una diminuta botella de Felix Felicis, -- dijo Slughorn, tomando una
minúscula botella con un corcho, de su bolsillo y mostrándoselos a todos ellos. --
Suficiente para doce horas de suerte. De sol a sol, tendrán suerte en todo lo que
intenten.--

--Ahora, debo avisarles que Felix Felicis es una sustancia prohibida en
competencias organizadas... Los eventos deportivos, por ejemplo, los exámenes, o
las elecciones. Así es que el exitoso debe usarlo sólo en un día rutinario... ¡Y verán
cómo ese día rutinario se vuelve extraordinario!--

-- ¿Entonces, -- dijo Slughorn, repentinamente enérgico, --¿Cómo están
para ganarse este fabuloso premio? Pues bien, pongan la página diez de
Preparación Avanzada de Pociones. Nos queda un poco más de una hora,
suficiente tiempo como para que ustedes hagan un intento digno de preparar la
Poción de Muertos en Vida. Sé que es más complicado que cualquier cosa que
hayan intentado antes y no espero una poción perfecta de nadie. La persona que
mejor la haga, sin embargo, ganará al pequeño Felix que tengo aquí. ¡Adelante!--

Hubo un sonido rasposo mientras todo el mundo arrastró sus calderos hacia
ellos y algunos golpes apagados mientras comenzaron a poner contrapesos a sus
balanzas, pero nadie habló. La concentración dentro del aula era casi tangible.
Harry vio a Malfoy hojeando febril y rápidamente su copia de `Preparación
Avanzada de Pociones'. No pudo haber sido más claro que Malfoy realmente
quisiera ese día afortunado. Harry se empeñaba en leer el gastado libro que
Slughorn le había prestado.




Harry Potter y el Misterio del Príncipe 158

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