Se le atravesó a Ron para alcanzar unas piernas de pollo y suficientes papas
fritas, pero antes de que las tomara se desvanecieron para ser reemplazadas por el
postre.
- Te perdiste la selección dijo Hermione, mientras Ron se servía un gran
pastelillo de chocolate.
- ¿Dijo algo interesante el Sombrero? preguntó Harry, tomando una pieza
de tarta.
- Lo mismo que el curso pasado, en realidad... aconsejándonos a todos a
unirnos contra nuestros enemigos, tú sabes.
- ¿Mencionó Dumbledore a Voldemort?
- Aún no, pero siempre guarda su discurso apropiado para después del
banquete, ¿No? Ya no puede tardar mucho.
- Snape dijo que Hagrid estaba retrasado para el banquete...
- ¿Has visto a Snape? ¿Cómo es posible? dijo Ron con la boca llena del
pastelillo.
- Me lo encontré dijo Harry evasivamente.
- Hagrid sólo llegó unos minutos tarde dijo Hermione Mira, te está
saludando, Harry.
Harry miró hacia la mesa de los maestros y sonrió a Hagrid, quien sin duda
alguna estaba saludándolo. Hagrid nunca había logrado comportarse de manera
digna como lo hacía la profesora Mc Gonagall, jefa de la Casa de Gryffindor, cuya
cabeza se encontraba en algún lado entre el codo y la mano de Hagrid, ya que
estaban sentados uno al lado del otro, y quien miraba de manera desaprobatoria el
júbilo con que saludaba éste. Harry se sorprendió de ver a la maestra de
Adivinación, la Profesora Trelawney, sentada al otro lado de Hagrid ella raramente
dejaba la sala de su torre, y nunca la había visto sentada en el Banquete de inicio de
cursos. Se veía tan rara como siempre, brillando entre gemas y collares, sus ojos
aumentados a un tamaño enorme por causa de sus anteojos. Habiéndola
considerado siempre como un fraude, Harry se impresionó al descubrir al final del
último término del curso anterior que había sido ella quien hiciera la predicción
que hizo que Lord Voldemort matara a sus padres y atacara al mismo Harry. El
conocimiento de esto lo había hecho menos deseoso de estar junto a ella, pero
Harry Potter y el Misterio del Príncipe 138
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