-Quizás no dijo el Primer Ministro parándose y cruzando la habitación-
¡Pero hubiera puesto todos mis esfuerzos en atrapar al chantajista antes de que
cometiera semejante atrocidad!
-¿Realmente piensa que no estaba haciendo ningún esfuerzo?-le espetó
Fudge acaloradamente- Cada Auror del Ministerio estaba... y está... tratando de
encontrarlo y atrapar a sus seguidores, ¡pero estamos hablando del mago más
poderoso de los últimos tiempos, un mago que ha logrado escaparse de ser
capturado por casi tres décadas!
-Entonces supongo que me va a decir también que fue él quien causó el
huracán en el oeste del país ¿Verdad?-dijo el Primer Ministro, con su ira
incrementándose rápidamente. Era irritante descubrir la causa de todos esos
desastres terribles y no poder decirle a la gente, casi peor de que después de todo
hubiera sido culpa del gobierno.
-Eso no fue un huracán dijo Fudge miserablemente.
-¡Discúlpeme! explotó el Primer Ministro, ahora definitivamente
encolerizado caminando enérgicamente de un lado a otro- Árboles arrancados de
raíz, techos arrancados, postes de luz doblados, heridas horribles...
-Fueron los Mortífagos dijo Fudge - Los seguidores del Innombrable. Y... y
sospechamos que han incluido algún gigante.
El Primer Ministro paró de caminar de repente como si hubiera una pared
invisible.
-¿Qué han incluido?
Fudge frunció el ceño.
-Usó gigantes la última vez, cuando quiso apostar por un efecto mayor
dijo- La Oficina de Desinformación ha estado trabajando en el reloj, tenemos fuera
grupos de Obliviators tratando de modificar la memoria de todos los muggles que
vieron lo que pasó realmente, tenemos la mayoría de los del Departamento de
Cuidado y Control de las Criaturas Mágicas corriendo por Somerset, pero no
podemos encontrar al gigante. Ha sido un desastre.
-¡No me diga! dijo furiosamente el Primer Ministro.
Harry Potter y el Misterio del Príncipe 11
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