compartimiento, un grupo de muchachas de cuarto año estaba susurrando y reían
juntas nerviosamente al otro lado del vidrio.
--¡Tú pregúntale!--
--¡No, tú!--
--¡Yo lo haré!--
Y una de ellas, una muchacha morena de ojos grandes oscuros, con barbilla
prominente, y largo pelo negro entró a través de la puerta.
--Hola, Harry, yo soy Romilda, Romilda Vane,-- dijo de manera fuerte y
confiada. --¿Por qué no vienes a nuestro compartimiento? No tienes que sentarte
con ellos,-- Terminó la frase con un cuchicheo señalando al fondo donde Neville
estaba saltando de nuevo bajo el asiento para intentar capturar a Trevor y Luna
estaba mirando con los Espectroanteojos que le daban ahora, el aspecto de un loco
búho multicolor.
--Ellos son mis amigos,-- dijo fríamente Harry.
--Oh,-- dijo la muchacha y parecía muy sorprendida. --Oh. Bien.--
Y se retiró cerrando la puerta detrás de ella.
--Las personas esperan que tengas amigos más interesantes que nosotros,--
dijo Luna desplegando una vez más su costumbre de decir la verdad.
--Ustedes son grandiosos,-- dijo Harry brevemente. --Ninguno de ellos
estuvo en el Ministerio. Y no lucharon conmigo.--
--Eso es algo muy agradable,-- emitió Luna. Entonces empujó sus gafas más
cerca de su nariz y se acomodó para leer El Quisquilloso.
-- Sin embargo nosotros no lo enfrentamos,-- dijo Neville saliendo de abajo
del asiento y desempolvando su cabello lleno de pelusa con un Trevor que parecía
resignado en su mano. Tú lo hiciste. Debes oír lo que mi Abuela habla de ti. '¡Ese
Harry Potter tiene más valor que todo el Ministerio de Magia junto!'. Ella daría
cualquier cosa por tenerte como un nieto...
Harry se rió incómodo y cambió el tema a los resultados de los TIMOS en
cuanto pudo. Mientras Neville recitaba sus calificaciones se preguntó si le
Harry Potter y el Misterio del Príncipe 118
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