`Fred....George...¡NO! ¡SÓLO LLÉVENLOS!' chilló la Señora
Weasley en ese momento.

Harry, Sirius y Mundungus miraron a su alrededor y en una
fracción de segundo saltaron lejos de la mesa. Fred y George habían
encantado un gran caldero de guisado, un botellón de hierro con
cerveza de mantequilla y una pesada tabla de madera para cortar el
pan que, junto con su respectivo cuchillo, se precipitaban por el aire
directo hacia ellos. El caldero patinó a lo largo de la mesa,
deteniéndose justo al borde y dejando una larga marca de tizne sobre
la superficie de madera; el botellón de cerveza de mantequilla cayó con
estrépito y se hizo trizas, derramando su contenido por todas partes. El
cuchillo del pan se deslizó de la tabla y aterrizó, cayendo de punta y
vibrando amenazadoramente, en el lugar exacto dónde la mano de
Sirius había estado segundos antes.

`¡POR EL AMOR DE DIOS! ' gritó la Sra. Weasley. ¡NO HABÍA
NINGUNA NECESIDAD ­ YA HE TENIDO BASTANTE, NO NECESITABA
ESTO. - NO PORQUE PUEDAN USAR LA MAGIA AHORA, TIENEN QUE
SACAR DE REPENTE SUS VARITAS MÁGICAS PARA CADA PEQUEÑA
COSA DIMINUTA!'

`¡Solamente intentamos ahorrar un poco de tiempo! ' explicó Fred,
sacando el cuchillo de pan de la mesa. 'Perdón, Sirius, no quisimos....'

Harry y Sirius se reían; Mundungus, quien se había caído hacia
atrás de su silla, se puso de pie; Crookshanks emitió un siseo enfadado
y desapareció debajo del aparador, desde donde sus grandes ojos
amarillos brillaron en la oscuridad.

¡' Muchachos, ' dijo el Sr. Weasley, colocando el guisado en el
medio de la mesa, 'Su madre tiene razón, se supone que deben tener
un poco de responsabilidad ahora, comportarse un poco más de
acuerdo con su edad ­

'Ninguno de sus hermanos causó este tipo de problemas!' rabió la
Sra. Weasley dirigiéndose a los gemelos, mientras colocaba con un
fuerte golpe un botellón fresco de cerveza de mantequilla sobre a la
mesa, derramando casi todo nuevamente. '¡Bill no sintió la necesidad
de aparecerse cada pocos pasos! ¡Charlie no encantaba todo lo que se
encontraba! ¡Percy ...

Se paró en seco, sosteniendo la respiración al tiempo que lanzaba
una mirada asustada a su esposo, quien repentinamente tenia una
expresión rígida.

'Vamos a comer', dijo Bill rápidamente.




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