bocanada. Unas grandes nubes de humo verdoso lo cubrieron en unos
segundos.
`Te debo una disculpa', gruñó su voz en medio de la nube
maloliente.
`¡Por última vez, Mundungus', grito la Sra. Weasley `por favor no
fumes esa cosa en la cocina, especialmente cuándo vamos a comer!'.
'Ah', dijo Mundungus. 'Tienes razón. Perdón, Molly.' La nube de
humo desapareció cuando Mundungus guardo su pipa en el bolsillo,
pero un olor acre como de calcetines quemados permaneció.
'Y si quieren la cena antes de la medianoche necesitaré una mano'
dijo la Sra. Weasley. "No, tú puedes quedarte donde estás, Harry
querido, has tenido un largo viaje.
`¿Qué puedo hacer, Molly?', dijo Tonks con entusiasmo, saltando
hacia adelante. La Señora Weasley vaciló, mirándola aprensivamente.
`Ehhh, no, esta todo bien, Tonks, tu también tienes que
descansar, has hecho bastante hoy.'
`¡No, no, quiero ayudar!' dijo Tonks alegremente, atropellando una
silla mientras se apresuraba hacia el aparador, donde Ginny recogía los
cubiertos.
Pronto, una serie de pesados cuchillos cortaba la carne y las
verduras por su propia voluntad, supervisados por el Sr. Weasley,
mientras la Sra. Weasley revolvía una caldera que pendía sobre el fuego
y los demás sacaban platos, más copas y alimento de la despensa.
Harry se había quedado en la mesa con Sirius y Mundungus, quien
todavía parpadeaba tristemente.
`¿Has visto a la vieja Figgy desde entonces? le preguntó.
'No, ' dijo Harry, ' no he visto a nadie'.
'Ven, no debí haberme ido', dijo Mundungus, con una nota
suplicante en su voz, 'Pero tuve una oportunidad de negocios - '
Harry sintió algo frotarse contra sus rodillas, pero solo era
Crookshanks, el gato pelirrojo de Hermione, quien se enrolló alrededor
de las piernas de Harry, ronroneando, para luego brincar sobre al
regazo de Sirius y enroscarse. Sirius lo rascó distraídamente detrás de
las orejas, aun ceñudo, mirando a Harry.
`¿Has tenido un buen verano hasta ahora?'
`No, ha sido apestoso', dijo Harry.
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