"Allí dentro, desde luego", dijo Hermione, señalando hacia los
oscuros árboles. "Tiene que estar en algún sitio enel cual los
estudiantes no puedan encontrársela accidentalmente, ¿verdad?"

"Por supuesto," dijo Umbridge, aunque ahora su voz sonaba
aprensiva. "Por supuesto ....muy bien, entonces....vosotros dos podéis
ir por delante de mí".

"Entonces, si vamos primero ¿podemos recuperar nuestras
varitas?" le preguntó Harry.

"No, no lo creo, Señor Potter", dijo Umbridge cariñosamente,
golpeando su espalda con la varita. "Me temo que el Ministerio tiene en
más alta estima mi vida que las suyas".

Mientras alcanzaban las frías sombras de los primeros árboles,
Harry intentó que Hermione le devolviera la mirada; le parecía que
estar caminando hacia el bosque sin sus varitas era la cosa más
estúpida de todas las que habían hecho aquella tarde. Sin embargo, ella
lanzó a Umbridge una mirada desdeñosa y se sumergió directamente
entre los árboles, a un paso tan acelerado que Umbridge, con sus
piernas cortas, podía difícilmente seguir.

"Está en un lugar muy adentrado en el bosque?" preguntó
Umbridge, mientras que su capa se enganchaba en una rama.

"Oh sí," dijo Hermione, "sí, está muy bien escondida"

Las dudas de Harry se incrementaron. Hermione no estaba
cogiendo el camino que habían seguido para visitar a Grawp, sino el
que habían tomado tres años antes para llegar al escondrijo de Aragog.
Hermione no había estado con él en esa ocasión, por lo que dudaba
que ella tuviera alguna idea del peligro que se escondía al final del
sendero.

"Eh- estás segura de que éste es el camino correcto?" le preguntó
a propósito.

"Oh, sí", dijo con voz segura, quebrando las ramas del suelo con
un ruido que le pareció totalmente innecesario. Detrás de ellos,
Umbridge tropezó contra un árbol caído. Ninguno de ellos se paró para
ayudarle a incorporarse; Hermione continuó la marcha, diciendo por
encima de su hombro, "Está sólo un poco más lejos".

"Hermione, baja la voz", le susurró Harry, apresurándose para
ponerse a su altura. "Todo puede oírse aquí-"

"Quiero que nos oigan", le contestó tranquilamente, mientras
Umbridge se apresuraba ruidosamente detrás de ellos. "Ya lo verás..."



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