-No está aquí Potter- informó con tristeza Madam Pomfrey-. Fue
transferida a San Mungo esta mañana. ¿Cuatro hechizos aturdidores
directo al corazón a su edad? Es una maravilla que no la hayan matado.
-¿No......está?- musitó Harry impactado.
Sonó la campana justo fuera del dormitorio y escuchó el
acostumbrado estruendo de los estudiantes que empezaban a pasar por
los corredores arriba y a los lados de donde se encontraba. Permaneció
inmóvil, mirando a Madam Pomfrey. El terror creciendo en su interior.
No había nadie a quien decírselo. Dumbledore se había ido. Hagrid
se había ido, pero siempre había contado con que la Profesora
McGonagall estaría ahí, irascible e inflexible, quizás, pero siempre digna
de confianza, sólidamente presente.
-No me sorprende que estés impresionado, Potter- habló Madam
Pomfrey, con alguna clase de feroz aprobación en su rostro-. ¡Como si
uno solo de ellos hubiera podido aturdir a Minerva McGonagall de frente
y a la luz del día! Cobardía... eso es lo que fue... despreciable
cobardía... si no me preocupara lo que podría pasarle a los estudiantes
sin mí, renunciaría en señal de protesta.
-Si- afirmó Harry inexpresivamente.
Giró en redondo y con ciegas zancadas salió de la enfermería
hacia el corredor, siendo obstaculizado por la multitud, mientras el
pánico se extendía en su interior como un gas venenoso, con su cabeza
dando vueltas e incapaz de pensar qué hacer.
Ron y Hermione, murmuró una voz dentro de su cabeza.
Estaba corriendo otra vez, empujando a los otros estudiantes para
apartarlos de su camino, ignorando sus enojadas protestas. Echó una
carrerilla bajando dos pisos y estaba en la parte superior de la escalera
de mármol cuando los vio caminar apresuradamente hacia él.
-¡Harry!- exclamó Hermione luciendo muy asustada-. ¿Qué pasó?
¿Te encuentras bien? ¿Estás enfermo?
-¿En dónde te habías metido?- demandó Ron.
-Venid conmigo- los apremió Harry-. Venid, tengo algo que
deciros.
Los guió a lo largo del corredor del primer piso, atisbando a través
de las puertas, hasta que encontró un salón de clases vacío en el que
entró apresuradamente, cerrando la puerta atrás de Ron y de Hermione
al momento en que estuvieron adentro, y recargándose contra ésta,
enfrentándolos.
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