Tiene que estar en el Departamento de Misterios -musitó Harry-.
Vi aquella puerta cuando tu padre me llevó a la sala del tribunal para mi
audiencia, y es definitivamente la misma que él estaba custodiando
cuando la serpiente le mordió.

Hermione soltó un largo y lento suspiro.

-Por supuesto.

-¿Por supuesto que?-preguntó Ron bastante impaciente.

-Ron, piensa en ello.... Sturgis Podmore estaba tratando de pasar
por una puerta en el Ministerio de la Magia... debe haber sido aquella,
es demasiada coincidencia

-¿Cómo es que Sturgis estaba tratando de entrar si está de
nuestro lado?-pregunto Ron nuevamente.

-Bueno, no lo se -admitió Hermione-. Es un poco extraño...

-¿Y qué hay en el Departamento de Misterios?-le preguntó Harry a
Ron-. ¿Ha mencionado tu padre algo sobre eso alguna vez?

-Sé que llaman a la gente que trabaja allí dentro "Innombrables"-
comentó Ron frunciendo el ceño-. Porque nadie parece saber qué es lo
que realmente hacen...extraño lugar para tener un arma

-No es raro en absoluto, tiene perfecto sentido -terció Hermione-.
Será algo super secreto que el Ministerio ha estado desarrollando,
supongo...Harry, ¿estás seguro de estar bien?- insistió, pues éste se
acababa de llevar ambas manos a la frente como si estuviera tratando
de plancharla.

-Sí... bien...-aseguró bajando sus manos, que estaban temblando-
.Sólo me siento un poco.....No me gusta la Oclumencia

-Creo que cualquiera se sentiría horrible si su mente se viera
atacada una y otra vez -afirmó Hermione comprensivamente-. Mira,
vayamos a la sala común, estaremos mejor allí.

Pero la sala común estaba llena de gritos de alegría y excitación,
Fred y George estaban mostrando su última broma.

-¡Gorros sin cabeza!-gritaba George mientras Fred agitaba un
puntiagudo sombrero decorado con una pluma rosa a la vista de los
estudiantes-.Dos galeones cada uno, mirad a Fred, ¡ahora!

Fred se puso el sombrero, radiante; durante un segundo pareció
bastante estúpido pero luego sombrero y cabeza desaparecieron. Varias
chicas gritaron, pero todos los demás estaban rugiendo de risa.


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