trabajo para ti! Los ojos largos, redondos y ambarinos de Hedwig los
miraron reprochándole con una rana muerta en su pico.
-Ven aca.- Dijo Harry, tomando los 3 pequeños pedazos de
pergamino y una correa de cuero y atando los manuscritos a su pata.-
Llévale esto directamente a Sirius, Ron y Hermione y no regreses sin
una respuesta larga. Picotéalos si es necesario hasta que hayan escrito
respuestas de un largo decente. ¿Entiendes?
Hedwig ahogó un ululeo, con su pico aun lleno con la rana.
-Ve, pues.-Dijo Harry
Se marchó inmediatamente. En el momento en que se fué, Harry
se tumbó en su cama sin desvestirse y miró fijamente al techo. En
conjunto con cualquier otro sentimiento miserable, ahora se sentía
culpable de haber estado irritable con Hedwig; ella era el único amigo
que Harry tenía en el número cuatro, Privet Drive. Pero se disculparía
con ella cuando regresara con las respuestas de Sirius, Ron y Hermione.
Debían responder rápidamente; no podían ignorar un ataque de
dementores. Probablemente se despertaría mañana con 3 cartas gordas
llenas de simpatía y con planes para su inmediato arribo a la
Madriguera. Y con esa reconfortante idea, se durmió, sofocando
cualquier otro pensamiento.
****
Pero Hedwig no regresó a la mañana siguiente. Harry pasó el día
en su habitación, saliendo solo para ir al baño. Tres veces ese día, tía
Petunia empujó comida hacia su cuarto a través de la solapa que tío
Vernon había instalado hace 3 veranos en su puerta. Cada vez que
Harry la escuchaba aproximarse, la trató de cuestionar acerca del
Vociferador, pero era igual que preguntarle al pomo de la puerta. Harry
no veía razones para forzarlos a estar en su compañía; otra pelea
podría lograr solo que se enfadara y que hiciera más magia ilegalmente.
Así pasaron 3 días enteros. Harry estaba lleno alternativamente
con una energía inquietante que le hacía imposible concentrarse en
nada, durante los cuales se paseo por su habitación de nuevo, furioso
con todos ellos por dejarlo en ese desastre, y con apatía que podía
quedarse una hora completa, mirando aturdido al espacio, con pánico
de pensar en el juicio del Ministerio.
¿Qué pasaría si le dictaran sentencia en contra de el? ¿Que
pasaría si era expulsado y si su varita era partida a la mitad? ¿Que
haría, a donde iría? No podía vivir con los Dursley tiempo completo, no
ahora que conocía el otro mundo, al cual él pertenecía ¿...Era posible
que fuera capaz de mudarse a la casa de Sirius, como Sirius había
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