hermana de su madre. No sabía decir porqué esto le golpeó tanto en
ese momento. Todo lo que sabía era que él no era la única persona en
la habitación que tenía indicios de lo que la vuelta de Lord Voldemort
podía significar. Tía Petunia nunca en la vida lo había mirado de ese
modo. Sus largos y pálidos ojos (que no eran como los de su hermana)
no estaban estrechados de ira, estaban muy abiertos de terror. El
furioso fingimiento que Tía Petunia había mantenido sobre la vida de
Harry- que no había magia y no existía otro mundo que el que ella
habitaba con el tío Vernon- parecía haberse ido.
- `Si', dijo Harry, hablando ahora directamente a Tía Petunia. `Él ha
vuelto hace un mes. Yo lo vi'.
La manos de tía Petunia se encontraban sobre los macizos
hombros vestidos de cuero de Dudley y los apretaron.
- ´Espera´, dijo el tío Vernon, mirándolos alternativamente
primero a uno y luego a otro, aparentemente mareado y aturdido por el
entendimiento sin precedentes de que algo había surgido entre ellos
dos. `Espera. Tú dices que ese Lord Voldycosa ha vuelto'.
- `Sí'.
- `Ese que asesinó a tus padres`.
- `Sí'.
- `¿Y ahora está enviando "desmembradores" contra ti?
- `Eso parece', dijo Harry
-`Veo', dijo Tío Vernon, mirando desde la cara blanca de su esposa
a Harry y acomodando sus pantalones.
- `Bueno, eso lo arregla', dijo, su remera estaba tan inflada como
el, `te puedes ir de esta casa, chico'.
-`Me escuchaste FUERA' rugió tío Vernon, e incluso Tía Petunia y
Dudley saltaron. '¡FUERA! ¡Debería haberlo hecho hace años! Lechuzas
tomando su lugar como uno más en la casa, budines explotando, medio
salón destrozado, la cola de Dudley, Marge agitándose el techo y ese
Ford Anglia volador- FUERA! FUERA! ¡Te lo has buscado! ¡Eres historia!
No te quedarás aquí si hay algún loco que está detrás de ti, no pondrás
en riesgo a mi esposa y a mi hijo, no nos darás problemas. Si sigues el
mismo camino que tus inútiles padres, ya tuve suficiente, FUERA!
Harry se quedó arraigado a la alfombra. Las cartas del Ministerio,
el señor Weasley y Sirius estaban en su mano derecha. Hagas lo que
hagas, no dejes la casa. NO DEJES LA CASA DE TUS TÍOS
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