Con el jaleo parecía que nadie se había dado cuenta de Harry, que
lo aprovechó perfectamente. Intentó entrar dentro antes de que Tío
Vernon cerrase de golpe la puerta y, mientras los Dursleys hacían su
ruidoso progreso hacia la cocina, Harry se dirigió lenta y
cuidadosamente hacia las escaleras.
- `Quién te lo hizo, hijo? Dame nombres. Yo los cogeré no te
preocupes.'
- `¡Ssh! Está intentando decir algo, Vernon. ¿Qué es Diddy? ¡Díselo
a mami!'
El pie de Harry estaba en el escalón más bajo de la escalera
cuando Dudley recuperó la voz.
- `Él'
Harry se quedó congelado al pie de la escalera, su cara se arrugó,
preparada para la explosión.
- `¡CHICO! ¡VEN AQUÍ!'
Con un sentimiento entre el terror y la ira, Harry saco lentamente
su pie de la escalera y giró para ir donde los Dursleys.
La escrupulosamente limpia cocina tenía un viejo y irreal brillo
después de la oscuridad de fuera. Tía Petunia estaba acomodando a
Dudley en una silla; él estaba verde y calmado, mirando. Tío Vernon se
paró en frente del escurridero, mirando a Harry a través de sus
pequeños, y estrechos ojos.
- `¿Qué le has hecho a mi hijo?' Dijo en un amenazador gruñido.
- `Nada' dijo Harry, sabiendo perfectamente bien que el tío Vernon
no le creía.
- `¿Qué te ha hecho, Diddy?' dijo Tía Petunia con la voz
temblorosa, ahora limpiando vómito del frente de la chaqueta de lana
de Dudley. `¿Qué es... es lo-que-tu-ya-sabes, cariño? ¿Él ha usado esa
cosa?'
Lentamente, temblando, Duddley asintió.
- No lo hice!-dijo Harry agudamente- tía Petunia soltaba un
lamento y tío Vernon levanto sus puños.- No le hice nada a él!, no fui
yo, fueron
Pero en ese preciso momento una lechuza entro a través de la
ventana de la cocina. Pasó esquivando por poco la parte de arriba de la
cabeza de Tio Vernon, se elevó a través de la cocina y soltó en los pies
de Harry el gran pergamino que llevaba en su pico, se dio vuelta
graciosamente y sus alas rozaron la tapa del refrigerador, entonces
apuntó hacia afuera y cruzó el jardín.
- ¡LECHUZAS! gritó tío Vernon, la vena de su sien latiendo
furiosamente, y cerro las ventanas de la cocina de un golpe.'¡LECHUZAS
OTRA VEZ, NO TENDRE MAS LECHUZAS EN MI CASA!'.



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