-¿cómo que no eres nadie?dijo Ginny Neville Longbottom...
Luna Lovegood. Luna va a mi curso, pero ella es de Ravenclaw
-Una persona chistosa sin medida es el mayor tesoro del hombre
dijo Luna con voz cantarina
Levantó su revista girada hasta que tapó su cara y se calló. Harry
y Neville se miraron con el ceño fruncido. Ginny se rió tontamente.
El tren siguió adelante, corriendo a campo abierto. Era extraño,
lo que había cambiado el día; cuando salieron hacia mucho sol y ahora
estaban pasando bajo grandes nubes grises
-Adivina que me regalaron por mi cumpleaños dijo Neville
-¿otra Recordadora? dijo Harry, acordándose de la que La
abuela de Neville le había mandado para vencer su penosa memoria
-No dijo Neville me basta con una, pero, la perdí hace
años...no, mira esto...-
Metió la mano que no sujetaba a Trevor en la mochila de la
escuela y después de un rato de escarbar en ella, sacó lo que parecía
un cactus gris en un bote, excepto que estaba cubierto por furúnculos
en lugar de espinas
-Es una 'Mimbulus mimbletonia,' dijo orgullosamente
Harry miró a esa cosa. Estaba vibrando, tomando un aspecto de
órgano interno enfermo
-Es muy muy raro dijo Neville sonriendo no se si hay alguno
en el invernadero de Hogwarts. Estoy esperando a enseñárselo a la
Señor Sprout. Mi tío abuelo Algie lo cogió para mí en Asiría. Quiero ver
si puedo hacer que se reproduzca
Harry sabía que la asignatura preferida de Neville era la
herbología, pero por nada del mundoquería ver lo que hacía con el
desarrollo de esa planta.
-¿Hace...algo? preguntó Harry
-¡Cantidad de cosas! dijo Neville Tiene un maravilloso sistema
de defensa. Toma, coge a Trevor
Dejó al sapo en el regazo de Harry y cogió una pluma de su
mochila. Los ojos de Luna Lovegood aparecieron por encima de la
revista girada de nuevo, para mirar lo que hacía Neville.
Neville cogió la Mimbulus mimbletonia, con la lengua entre los
dientes, cogió una gota y le dió a la planta una gota del producto con la
punta de su pluma. Un liquido verde oscuro comenzó a salir a chorros
por cada furúnculo de la planta. Golpearon el techo , las ventanas, y la
revista de Luna; Ginny, que había puesto sus manos delante de su cara
a tiempo, parecía llevar un pringoso sombrero verde, pero Harry, que
sostenía en las manos a Trevor para que no escapara, lo recibió en la
cara. Olía a estiércol podrido. Neville, cuya cara y cuerpo estaban
empapados, sacudió la cabeza para quitar algo de sus ojos.
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