nunca se la hubieran presentado, porque era la viva imagen de su hijo
Neville.
-... pobres diablos- gruñó Moody.- mejor estar muerto que lo que
les pasó a ellos... y esta es Emmeline Vance, ya la conoces, y este es
Lupin, obviamente... Benjuí Fenwick, que también cayó, sólo pudimos
encontrarlo a pedazos... muévanse, ahí- agregó, golpeando ligeramente
la foto, por lo que las personitas fotográficas se movieron, de forma
que los que estaban parcialmente a oscuras se pusieron a la vista.
- Este es Edgar Bones... el hermano de Amelia Bones, también
capturaron a él y a su familia; era un gran mago... Sturgis Podmore, se
ve joven... Caradoc Dearborn, se desvaneció seis meses después de
esto, nunca encontramos su cuerpo... Hagrid, por supuesto, luce
exactamente como siempre... Elphias Dodge, lo conoces, olvidé que
solía usar ese estúpido sobrero... Gideon Prewett, hicieron falta cinco
mortífagos para matarlo; junto a su hermano Fabian, pelearon como
héroes... muévanse, muévanse...-Las personitas volvieron a moverse y
los que estaban escondidos a la derecha se pusieron al frente de la
foto.
- Este es el hermano de Dumbledore, Abeforth, sólo una vez me
reuní con el, un tipo extraño... este es Dorcas Meadowes, Voldemort lo
mató personalmente... Sirius, cuando aún tenía pelo corto... ¡y aquí
vienen los que te deben interesar!
El corazón de Harry dio un vuelco. Sus padres lo saludaban,
sentados a ambos lados de un hombre bajito de mirada acuosa, que
Harry reconoció enseguida como Colagusano, el que le había dado el
paradero de los padres de Harry a Voldemort y así ayudó a llevarlos a la
muerte.
- ¿Y?- preguntó Moody.
Harry miró la cara llena de cicatrices de Moody. Evidentemente
Moody tenía la impresión de haber dado a Harry una gran alegría.
- Si- dijo Harry, logrando sonreír otra vez.- Eh....escuche, acabo
de recordar que no empaqué mi...
Escapó del problema de tener que inventar un objeto que no
había empacado. Sirius acababa de decir `¿Qué tienes ahí, Moody?' y
éste ya se había dado vuelta hacia él. Harry cruzó la cocina, se deslizó
por la puerta y subió las escaleras antes que nadie pudiera llamarlo.
No sabía por qué se había conmocionado tanto; había visto
fotografías de sus padres antes, y había conocido a Colagusano, pero
que se los mostraran así, cuando menos lo esperaba... a nadie le
gustaría, pensó enojado...
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