J- K. Rowling 149
quieroleer Harry Potter y el cáliz de fuego
-¿Qué cosas? -dijo Harry, sintiendo crecer su desesperación. ¿Era posible que hubiera
algo aún peor que los dragones?
-Karkarov -explicó Sirius-. Era un mortífago, Harry. Sabes lo que son los mortífagos,
¿verdad?
-Sí...
-Lo pillaron y estuvo en Azkaban conmigo, pero lo dejaron salir. Estoy seguro de que por
eso Dumbledore quería tener un auror en Hogwarts este curso... para que lo vigilara. Moody
fue el que atrapó a Karkarov y lo metió en Azkaban.
-¿Dejaron salir a Karkarov? -preguntó Harry, sin entender por qué podían haber hecho tal
cosa-. ¿Por qué lo dejaron salir?
-Hizo un trato con el Ministerio de Magia -repuso Sirius con amargura-. Aseguró que
estaba arrepentido, y empezó a cantar... Muchos entraron en Azkaban para ocupar su puesto,
así que allí no lo quieren mucho; eso te lo puedo asegurar. Y, por lo que sé, desde que salió no
ha dejado de enseñar Artes Oscuras a todos los estudiantes que han pasado por su colegio. Así
que ten cuidado también con el campeón de Durmstrang.
-Vale -asintió Harry, pensativo-. Pero ¿quieres decir que Karkarov puso mi nombre en el
cáliz? Porque, si lo hizo, es un actor francamente bueno. Estaba furioso cuando salí elegido.
Quería impedirme a toda costa que participara.
-Sabemos que es un buen actor -dijo Sirius- porque convenció al Ministerio de Magia
para que lo dejara libre. Además he estado leyendo con atención El Profeta, Harry...
-Tú y el resto del mundo -comentó Harry con amargura.
-... y, leyendo entre líneas el artículo del mes pasado de esa Rita Skeeter, parece que
Moody fue atacado la noche anterior a su llegada a Hogwarts. Sí, ya sé que ella dice que fue
otra falsa alarma -añadió rápidamente Sirius, viendo que Harry estaba a punto de hablar-, pero
yo no lo creo. Estoy convencido de que alguien trató de impedirle que entrara en Hogwarts.
Creo que alguien pensó que su trabajo sería mucho más dificil con él de por medio. Nadie se
toma el asunto demasiado en serio, porque Ojoloco ve intrusos con demasiada frecuencia.
Pero eso no quiere decir que haya perdido el sentido de la realidad: Moody es el mejor auror
que ha tenido el Ministerio.
-¿Qué quieres decir? ¿Que Karkarov quiere matarme? Pero... ¿por qué?
Sirius dudó.
-He oído cosas muy curiosas. Últimamente los mortífagos parecen más activos de lo
normal. Se desinhibieron en los Mundiales de quidditch, ¿no? Alguno conjuró la Marca
Tenebrosa... y además... ¿has oído lo de esa bruja del Ministerio de Magia que ha
desaparecido?
-¿Bertha Jorkins?
-Exactamente... Desapareció en Albania, que es donde sitúan a Voldemort los últimos
rumores. Y ella estaría al tanto del Torneo de los tres magos, ¿verdad?
-Sí, pero... no es muy probable que ella fuera en busca de Voldemort, ¿no? -dijo Harry.
-Escucha, yo conocí a Bertha Jorkins -repuso Sirius con tristeza-. Coincidimos en
Hogwarts, aunque iba unos años por delante de tu padre y de mí. Y era idiota. Muy bulliciosa
y sin una pizca de cerebro. No es una buena combinación, Harry. Me temo que sería muy fácil
de atraer a una trampa.
-Así que... ¿Voldemort podría haber averiguado algo sobre el Torneo? -
preguntó Harry-. ¿Eso es lo que quieres decir? ¿Crees que Karkarov podría haber venido
obedeciendo sus órdenes?
-No lo sé -reconoció Sirius-, la verdad es que no lo sé... No me pega que Karkarov
vuelva a Voldemort a no ser que Voldemort sea lo bastante fuerte para protegerlo. Pero el que
metió tu nombre en el cáliz tenía algún motivo para hacerlo, y no puedo dejar de pensar que el
Torneo es una excelente oportunidad para atacarte haciendo creer a todo el mundo que es un
accidente.
-Visto así parece un buen plan -comentó Harry en tono lúgubre-. Sólo tendrán que
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