--Tened cuidado con el último escalón, porque cruje --les susurró Harry
mientras los gemelos se internaban en la oscuridad.

Harry fue cogiendo sus cosas de la habitación y se las pasaba a Ron a
través de la ventana. Luego ayudó a Fred y a George a subir el baúl por las
escaleras. Oyó toser al tío Vernon.

Una vez en el rellano, llevaron el baúl a través de la habitación de Harry
hasta la ventana abierta. Fred pasó al coche para ayudar a Ron a subir el baúl,
mientras Harry y George lo empujaban desde la habitación. Centímetro a
centímetro, el baúl fue deslizándose por la ventana.

Tío Vernon volvió a toser.

--Un poco más --dijo jadeando Fred, que desde el coche tiraba del baúl--,
empujad con fuerza...

Harry y George empujaron con los hombros, y el baúl terminó de pasar de
la ventana al asiento trasero del coche.

--Estupendo, vámonos --dijo George en voz baja.

Pero al subir al alféizar de la ventana, Harry oyó un potente chillido detrás
de él, seguido por la atronadora voz de tío Vernon.

--¡ESA MALDITA LECHUZA!

--¡Me olvidaba de Hedwig!

Harry cruzó a toda velocidad la habitación al tiempo que se encendía la luz
del rellano. Cogió la jaula de Hedwig, volvió velozmente a la ventana, y se la
pasó a Ron. Harry estaba subiendo al alféizar cuando tío Vernon aporreó la
puerta, y ésta se abrió de par en par.

Durante una fracción de segundo, tío Vernon se quedó inmóvil en la
puerta; luego soltó un mugido como el de un toro furioso y, abalanzándose
sobre Harry, lo agarró por un tobillo.

Ron, Fred y George lo asieron a su vez por los brazos, y tiraban de él todo
lo que podían.

--¡Petunia! --bramó tío Vernon--. ¡Se escapa! ¡SE ESCAPA!

Pero los Weasley tiraron con más fuerza, y el tío Vernon tuvo que soltar la
pierna de Harry. Tan pronto como éste se encontró dentro del coche y hubo
cerrado la puerta con un portazo, gritó Ron:

--¡Fred, aprieta el acelerador!

Y el coche salió disparado en dirección a la luna. Harry no podía creérselo:
estaba libre. Bajó la ventanilla y, con el aire azotándole los cabellos, volvió la
vista para ver alejarse los tejados de Privet Drive. Tío Vernon, tía Petunia y


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