--¿De verdad? --dijo Harry--. Bueno, no quisiera ser descortés, pero no
me conviene precisamente ahora recibir en mi dormitorio a un elfo doméstico.
De la sala de estar llegaban las risitas falsas de tía Petunia. El elfo bajó la
cabeza.
--Estoy encantado de conocerlo --se apresuró a añadir Harry--. Pero, en
fin, ¿ha venido por algún motivo en especial?
--Sí, señor --contestó Dobby con franqueza--. Dobby ha venido a decirle,
señor..., no es fácil, señor... Dobby se pregunta por dónde empezar...
--Siéntese --dijo Harry educadamente, señalando la cama.
Para consternación suya, el elfo rompió a llorar, y además, ruidosamente.
--¡Sen-sentarme! --gimió--. Nunca, nunca en mi vida...
A Harry le pareció oír que en el piso de abajo hablaban entrecortadamente.
--Lo siento --murmuró--, no quise ofenderle.
--¡Ofender a Dobby! --repuso el elfo con voz disgustada--. A Dobby
ningún mago le había pedido nunca que se sentara..., como si fuera un igual.
Harry, procurando hacer «¡chss!» sin dejar de parecer hospitalario, indicó a
Dobby un lugar en la cama, y el elfo se sentó hipando. Parecía un muñeco
grande y muy feo. Por fin consiguió reprimirse y se quedó con los ojos fijos en
Harry, mirándole con devoción.
--Se ve que no ha conocido a muchos magos educados --dijo Harry,
intentando animarle.
Dobby negó con la cabeza. A continuación, sin previo aviso, se levantó y
se puso a darse golpes con la cabeza contra la ventana, gritando: «¡Dobby
malo! ¡Dobby malo!»
--No..., ¿qué está haciendo? --Harry dio un bufido, se acercó al elfo de un
salto y tiró de él hasta devolverlo a la cama. Hedwig se acababa de despertar
dando un fortísimo chillido y se puso a batir las alas furiosamente contra las
barras de la jaula.
--Dobby tenía que castigarse, señor --explicó el elfo, que se había
quedado un poco bizco--. Dobby ha estado a punto de hablar mal de su
familia, señor.
--¿Su familia?
--La familia de magos a la que sirve Dobby, señor. Dobby es un elfo
doméstico, destinado a servir en una casa y a una familia para siempre.
--¿Y saben que está aquí? --preguntó Harry con curiosidad.
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