Acto III
Escena I
CLAUDIO, GERTRUDIS, POLONIO, OFELIA, RICARDO,
GUILLERMO
Galería de Palacio.
CLAUDIO.- ¿Y no os fue posible indagar en la conversación que
con él tuvisteis, de qué nace aquel desorden de espíritu que tan
cruelmente altera su quietud, con turbulenta y peligrosa demencia?
RICARDO.- Él mismo reconoce los extravíos de su razón; pero no
ha querido manifestarnos el origen de ellos.
GUILLERMO.- Ni le hallamos en disposición de ser examinado,
porque siempre huye de la cuestión, con un rasgo de locura; cuando ve
que le conducimos al punto de descubrir la verdad.
GERTRUDIS.- ¿Fuisteis bien recibidos de él?
RICARDO.- Con mucha cortesía.
GUILLERMO.- Pero se le conocía una cierta sujeción.
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