HAMLET.- ¡Qué cabeza ésta! No señor, mucho mejor. Si a los
hombres se les hubiese de tratar según merecen, ¿quién escaparía de ser
azotado? Trátalos como corresponde a tu nobleza, y a tu propio honor:
cuanto menor sea su mérito, mayor será tu bondad. Acompáñalos.
POLONIO.- Venid, señores.
HAMLET.- Amigos id con él. Mañana habrá Comedia. Oye aquí tú,
amigo; dime ¿no pudierais representar La muerte de Gonzago?
CÓMICO l.º.- Sí señor.
HAMLET.- Pues mañana a la noche quiero que se haga. Y ¿no
podrías, si fuese menester, aprender de memoria unos doce o dieciséis
versos que quiero escribir e insertar en la pieza? ¿Podrás?
CÓMICO 1.º.- Sí señor.
HAMLET.- Muy bien; pues vete con aquel caballero, y cuenta no
hagáis burla de él. Amigos, hasta la noche. Pasadlo bien.
RICARDO.- Señor.
HAMLET.- Id con Dios.
Escena XI
HAMLET solo
HAMLET.- Ya estoy solo. ¡Qué abatido! ¡Qué insensible soy! ¿No
es admirable que este actor, en una fábula, en una ficción, pueda dirigir
tan a su placer el ánimo que así agite y desfigure el rostro en la
declamación, vertiendo de sus ojos lágrimas, débil la voz, y todas sus
|
|