vete.
(38)
LAERTES.- Adiós, Ofelia , y acuérdate bien de lo que te he
dicho.
OFELIA.- En mi memoria queda guardado y tú mismo tendrás la
llave.

LAERTES.- Adiós.




Escena IX



POLONIO, OFELIA



POLONIO.- ¿Y qué es lo que te ha dicho, Ofelia?

OFELIA.- Si gustáis de saberlo, cosas eran relativas al Príncipe
Hamlet.

POLONIO.- Bien pensado, en verdad. Me han dicho que de poco
tiempo a esta parte te ha visitado varias veces privadamente, y que tú le
has admitido con mucha complacencia y libertad. Si esto es así (como
me lo han asegurado, a fin de que prevenga el riesgo) debo advertirte
que no te has portado con aquella delicadeza que corresponde a una hija
mía y a tu propio honor. ¿Qué es lo que ha pasado entre los dos? Dime
la verdad.

OFELIA.- Últimamente me ha declarado con mucha ternura su
amor.
POLONIO.- ¡Amor! ¡Ah! Tú hablas como una muchacha loquilla y
sin experiencia, en circunstancias tan peligrosas. ¡Ternura la llamas! ¿Y
tú das crédito a esa ternura?

OFELIA.- Yo, señor, ignoro lo que debo creer.

34