DON QUIJOTE DE LA MANCHA 21

los espíritus se le renovaban para proseguir de nuevo el asumpto de sus
caballerías, y volviéndose a Sancho le dijo:
--La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los
hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que
encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad así como por la honra se
puede y debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor
mal que puede venir a los hombres (II. 58).

Se ponen en camino y les ocurre después un encuentro con unos toros,
que atropellan a don Quijote (cap. 58). Llegan a una venta donde el caballero
se entera de que existe impresa una segunda parte sobre un falso don Quijote
(cap. 59). Para desmentir al autor apócrifo y dejarlo por embustero, don Quijote
decide no ir a Zaragoza y se encaminan a Barcelona. Cervantes incorporará más
adelante a su novela al personaje de don Álvaro Tarfe, creación del Quijote de
Avellaneda.
En el capítulo siguiente se encuentran con un auténtico héroe, ante el cual
la figura de don Quijote palidece, el catalán Roque Guinart (Rocaguinarda), un
personaje histórico, un bandolero que por entonces asolaba Cataluña. Se inter-
cala aquí el episodio de Claudia Jerónima y Vicente, otro «caso de amor», en
el que la protagonista mata por celos infundados a su amado.
Don Quijote llega a Barcelona con un salvoconducto de Rocaguinarda y allí
es acogido por don Antonio Moreno, que le muestra la cabeza encantada
(caps. 61-62). Visitan la que se ha identificado como imprenta barcelonesa de
Sebastián de Cormellas donde se está imprimiendo el falso Quijote de
Avellaneda, y asiste en la playa de Barcelona a la captura de un bergantín pira-
ta. Es el momento en el que se reanuda la historia de la morisca Ana Félix.
En el capítulo 64 es vencido don Quijote en la playa de Barcelona, por
Sansón Carrasco, ahora disfrazado bajo el nombre de El Caballero de la Blanca
Luna, el cual le obliga a volver a su aldea y a renunciar durante un año a sus
veleidades caballerescas. Pero Sansón no logra que don Quijote reconozca que
Dulcinea no es la mujer mas hermosa de la tierra. Ella es la más hermosa y él el
caballero más desdichado por no haber sabido defender, con la fuerza de su
brazo, su verdad.
Apenado, deprimido y desnudo de sus armas, emprende el regreso a su
tierra y piensa entonces en hacerse pastor (cap. 67): son los dos ideales del
Renacimiento fracasados, la caballería andante y el mundo feliz de la Arcadia.
Pasa de nuevo por el palacio de los duques donde le siguen haciendo burlas, a
costa de Sancho y de sus azotes.
Antes de llegar a su pueblo, siente tristes presagios. Se siente enfermo y
agotado, al borde de la muerte. Pero antes de morir, recupera la razón, se con-
vierte en Alonso Quijano el Bueno, hace su testamento y muere. Cervantes
finaliza lanzando una última invectiva a sus enemigos literarios, que lanzaron
contra él el Quijote de Avellaneda: «Tate, tate, folloncicos».

La l engu a y el est i lo del Q ui jo te
La l e ngu a y el e st i lo de l Q ui jo te



El Quijote es una obra en la cual se encierra el ideal de estilo del
Renacimiento que ya se expresó en los primeros escritores de este movimien-

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