El Bhagavad Gita




14. Me adoran con devoción y me hacen ofrendas, una tras otra, sin encontrar límite en
su cuantía ni en el valor de las mismas. Su determinación es fuerte. Siendo armonía
el estado habitual de sus almas: con su amor, ellos Me adoran.

15. Otros trabajan para Mí y así me adoran, al tiempo que practican el Yoga de la visión
espiritual. Me adoran en mi unidad y en mi multiplicidad, pues ya no ven diferen-
cias entre ambas.

16. Dado que soy el sacrificio y también la ofrenda, soy igualmente el sacrificio por los
antepasados y la hierba bendita. Soy las palabras santas, el santo alimento, el fuego
santo, y también la ofrenda que consume el fuego en el holocausto.

17. Soy el Padre de este universo. Es más, soy la Fuente de el Padre. También soy la
Madre de este universo y el creador de todo lo existente. Soy lo más alto que se
puede conocer: el Camino de la Perfección, la Santa Palabra, los Tres Vedas, (Rig,
Sama y Yajur-Veda).

18. Yo soy el Camino, y el Maestro que en silencio observa: tu amigo, tu refugio, y tu
morada de paz. Soy el principio, el medio y el fin de todas las cosas que existen.
Soy la semilla de eternidad, el Supremo Tesoro.

19. De Mí obtiene el sol el calor que él emite, y del mismo modo retengo y rocío la llu-
via sobre la superficie de la tierra. Soy vida inmortal para el sabio y muerte para el
ignorante, soy lo que es y lo que no es.

20. Hay quienes conocen la esencia de los Tres Vedas y beben el Néctar36: éstos están
libres de pecado. Ellos rezan y me adoran continuamente, lográndose así el cielo.
Estos en verdad alcanzan el cielo de Indra, el rey de los dioses, y allí gozan de todo
tipo de inigualables placeres.

21. Después de gozar allí de las delicias del vasto mundo celestial, una vez agotados sus
méritos, retornan a este mundo de mortales. Y de este modo se cumple lo prescrito
por los Vedas; como cobijaron en su corazón deseos por placeres transitorios, en
verdad los consiguieron, pero esta felicidad es tan sólo transitoria.




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