El Bhagavad Gita




«Al principio era el Verbo. El Verbo estaba con Dios. Y el Verbo era Dios.»
«Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros.» «La Palabra era la Luz
verdadera, que ilumina a todo hombre que viene a este mundo. En el mundo
estaba, y el mundo fue hecho por ella, pero el mundo no la conoció. Vino a
su casa y los suyos no la recibieron. Pero a todos los que la recibieron, les
dio el poder de hacerse hijos de Dios.»

Jesús, después de ayunar 40 días, mientras hacía meditación en el desierto, fue ten-
tado por el demonio (deseo mental), más Él respondió:

"No sólo de pan vive el hombre, sino de la Palabra de Dios."

Y en otra ocasión dijo:

"Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie llega al Padre si no es por
Mí, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquél a quien el Hijo quiere re-
velárselo."

La tan deseada y necesaria Paz no puede venir de fuera hacia dentro, sino a la in-
versa. Se ha de experimentar en el interior de cada ser humano, para que así se mani-
fieste en el mundo exterior.
Se puede vivir en este mundo como una flor de loto: aunque nace en aguas pútridas,
nunca sus pétalos se ven tocados por ella. Flotando en la superficie, sube cuando el
nivel de las aguas sube y de igual manera, desciende cuando el nivel baja, sin ser afec-
tada por el movimiento del agua, ni la suciedad que ésta contenga.
Similarmente, con mucha frecuencia en la literatura sagrada hindú, se ha compara-
do a los devotos del Señor Manifestado con las flores de loto; pues viven flotando en la
superficie del océano de Maya (ilusión del mundo material), sin verse afectados por las
miserias y la locura del mundo. Siempre extasiados en la Dicha Suprema de la devo-
ción, continuamente protegidos por la Gracia de su Señor, a quien entregaron su vida
hallando refugio en El.
Esta explicación acerca de los diversos aspectos del Conocimiento, es tanto más ne-
cesaria cuanto que resulta infrecuente encontrar estas esenciales aclaraciones en las
diversas traducciones y prolongaciones, no sólo del Bhagavad Gita, sino de las diver-
sas escrituras sagradas que dan testimonio de esta Experiencia Suprema de Perfección.




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