El Bhagavad Gita
Epístola I de S. Juan 1:5
«Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob. Dios no es Dios
de muertos, sino de vivos.»
Mateo, 2:32
«¿Dónde está el Reino de los Cielos? No podrá decirse: Helo aquí o allí, porque el
reino de Dios está dentro de vosotros.»
S. Lucas, 17:21
«Entonces la misericordiosa y desbordante Gracia del santo y eterno espíritu confe-
rirá nueva vida al sincero buscador, de tal modo que le dotará de un nuevo ojo, un nue-
vo oído, un nuevo corazón y una nueva mente. El contemplará los signos manifiestos
del universo y penetrará los ocultos misterios del alma. Mirando con el ojo de Dios
percibirá dentro de cada átomo una puerta que le conducirá al estado de absoluta cer-
teza. El descubrirá en todas las cosas los misterios de la Revelación Divina y la Evi-
dencia de una Manifestación Eterna.»
Baha U'llah
«Radiante es su Luz, aunque invisible por escondido en el lugar secreto del corazón,
el Espíritu es la suprema morada y éste mora en todo lo que se mueve, respira y ve.
Reconócelo como todo lo que es y lo que no ~s, el fin del amor; un anhelo que va más
allá del entendimiento; lo más íntimo del corazón de todas las criaturas.»
Mundaka Upanishad
«Sólo aquél que está en comunión con la Palabra está libre de la atadura a las con-
secuencias del karma.»
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